El insomnio

El insomnio

Pasamos una tercera parte de nuestras vidas durmiendo. El sueño cumple importantes funciones de reparación y restauración de las funciones psico- físicas de nuestro organismo. Por tanto dormir no es perder el tiempo. La calidad de nuestro sueño va a influir en nuestro estado durante la vigilia.


El insomnio se da más frecuentemente en personas sin ningún otro problema, por eso su tratamiento como elemento aislado es importante, puesto que puede ser causa decisiva en los accidentes laborales o de tráfico, y puede llegar a precipitar otros problemas como ansiedad, depresión, etc..
Incluso cuando acompaña a alguna otra enfermedad, su mejora influye de manera importante en la solución de los trastornos a los que se asocia.


Según E. Estivil, el 30% de los españoles sufren insomnio. En el 80 % de los casos la causa es un acumulo de estrés diurno, que hace imposible una correcta relajación para conseguir un buen descanso.
El Informe de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA): entre el 40 y el 60% del absentismo laboral que se produce anualmente está ocasionado por situaciones de estrés. (INFOCOP, Febrero 2009).


Según las investigaciones sobre estrés realizadas desde hace más de 20 años por el Instituto Karolinska de Estocolmo, el 100% de los trastornos asociados al estrés tiene como síntoma nuclear  el insomnio.

Consecuencias del Insomio


La alteración de los ritmos biológicos que implica el insomnio da lugar a un aumento del estado de ansiedad, irritabilidad, déficit cognitivo (disminución de la capacidad intelectual, pérdida de memoria y de reflejos),  pudiendo llegar a detonar trastornos afectivos (depresión y reacciones emocionales anómalas). Así mismo se está relacionando el insomnio con la prevalencia de obesidad e hipertensión.
La pérdida de horas de sueño nocturno repercute directamente durante el día con un aumento de la somnolencia, o lo que es lo mismo, con una disminución del grado de alerta. Si la reducción de horas de sueño se realiza de forma progresiva, se aprecia también una reducción lineal progresiva del grado de alerta durante el día.
El descenso del grado de alerta está directamente relacionado con un aumento de los accidentes  de tráfico mortales (87%), de los accidentes  laborales  y una pérdida de productividad. Entre las 2 y las 6 de la madrugada y las 2 y las 4 de las tarde son los periodos de máxima somnolencia y también los periodos dónde se producen la mayor cantidad de accidentes de tráfico producidos por fatiga.
El insomnio crónico puede empeorar los síntomas y  provocar una notable disminución de la sensación de bienestar durante el día (p. ej. Alteración del estado de ánimo y de la motivación; atención, energía y concentración disminuida y un aumento de la sensación de fatiga y de malestar).
Pueden aparecer asociados síntomas de ansiedad/depresión y problemas en las relaciones interpersonales, laborales y sociales (como resultado de la excesiva preocupación por el sueño), irritabilidad diurna y disminución de la concentración.

 
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